El ruido de la ciudad me rodea. Solo caras desconocidas caminando por calles desconocidas. Nadie se fija en mí, y nadie quiere fijarse. Yo soy tan anónima para el resto como ellos lo son para mí. No saben cómo me llamo, ni dónde vivo, ni por qué estoy allí en medio, parada preguntándome si seguir a la multitud. Puedo llamarme como quiera, vivir donde desee e ir a donde me lleven mis piernas. Puedo ser quien quiera ser. En medio de una ciudad sin nombre para mí, me creo una nueva personalidad.
Hola, me llamo Angélique. Vivía en La Baule, Francia. ¿Por qué estoy aquí, perdida? Porque ya estaba perdida. Necesitaba evadirme, escapar. Tengo 18 años. Vivía con mis padres, en un piso en primera línea de playa. Tenía muchos amigos, novio, unas notas perfectas. Demasiado perfecto, y yo soy imperfecta. Quiero una casa enana que no pueda pagar, dos amigos que estén a mi lado siempre, una carrera sin terminar y varias empezadas. Quiero viajar y cometer errores, quiero aprender de ellos. Y eso es lo que pienso hacer aquí.
He llegado a este lugar para no ser yo misma, y esta persona es quien quiero ser. Y nadie me lo va a impedir.
No hay comentarios:
Publicar un comentario