miércoles, 15 de junio de 2011

Día 2

El bullicio de gente que hay en la calle me agobia, no me deja respirar. Me abandono a su fuerza, como en un rebaño de ovejas, dejo que me lleven a donde gusten, siguiendo la corriente...

Soy Akame y actualmente vivo en Zhengzhou, una de las muchas ciudades de la bulliciosa China. No sé a qué día estamos, tampoco sé muy bien dónde estoy. Me he perdido en un mar de gente desconocida, a la que no le importo yo, ni ellos me importan a mí. ¿Que a qué me dedico? Trabajo en un pequeño café escondido entre las callejuelas de Zhengzhou. Los clientes son pocos, pero en realidad tampoco me importa el dinero. Solamente necesitaba un lugar fijo, un sitio de referencia, donde solo yo decidiese quién soy, donde la gente sienta que soy real, aunque en cierto modo no lo sea.

Los rostros cambian al otro lado del mostrador. Una sonrisa, una mirada,... una conversación inesperada (por su parte, claro) y a cada vez, una nueva personalidad.

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